En recuerdo de Ana

Llevaba con nosotros, en el GER, muchos años. Quien la ha conocido no puede olvidarla: alegre, vital, comprometida y siempre dispuesta a todo. Formó parte de una de las expediciones más importantes del grupo: la expedición Jibacoa, en Cuba. Luego nos ha acompañado en salidas y otras actividades. Era además apasionada de la fotografía y de las motos, sobre todo.
Su muerte ha supuesto un mazazo para los miembros del club que más la conocían y de la que era amiga entrañable. A los demás nos ha dejado sobrecogidos y sumidos en la tristeza. Pero queremos mandar muchos ánimos a todos, familia y amigos principalmente, y decir que siempre la recordaremos. Hasta siempre, Ana, donde estés.
Ana saltando en la nieve

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