Una socia del GER fue a León para realizar el taller de autosocorro en espeleología junto con compañeros de otros clubes.
Allí se aprendió a gestionar pérdidas de aparatos, auxiliar a un compañero que está en la cuerda, ficha de alerta, acondicionamiento del accidentado y porteo, entre otras técnicas.
Fin de semana intenso pero con buenas sensaciones donde destacó el buen rollo y las ganas de aprender. Instructores atentos y cercanos, que demostraron su vocación por la espeleología.
Cuando ocurre un incidente en una cueva es importante saber reaccionar y para ello se han de dominar las técnicas básicas con la mayor destreza.
Una formación muy útil para seguir mejorando nuestra seguridad y preparación en cavidad. ¡Gracias a todos los que lo hicieron posible!



